Una mujer fue vista caminando, con la mirada un poco perdida de mirar para todos lados, dicen que estaba buscando el amor. Llamo a muchas puertas y pregunto por el a muchas familias, hasta que un día, dejo de caminar, pues un duendecito le había dicho que solo dentro de ella lo encontraría, y que seria en vano seguir caminando, ya que el amor la seguiría, como una sombra en día soleado.
El mismo día en que la mujer por fin descanso, se dice que un hombre emprendió su búsqueda por la paz, llevaba una bandera que decía: ''armonía'' y no dejaba de preguntar por esta mediante susurras, hasta que un día se encontró una ancianita sentada bajo un árbol. Dicho montón de arrugas y sonrisas le explico al hombre que la paz solo la encontraría al estar en armonía con si mismo. Le dijo la anciana: Tu buscas la paz, yo busco al amor, siéntate bajo esta sombra a mi lado, un poco de armonía te regalare a cambio de un pelín de amor, así podremos continuar buscando personas dispuestas a cambiar paz por amor, armonía por caricias. Una vez que te sientas pleno, vuelve bajo este sauce, te estaré esperando.
Dice la historia que la anciana y el hombre nunca volvieron a verse, pero dice el viento que se refugian al final de una cordillera, junto a un lago, quizás se refiera a la raíz y el charquito junto al sauce, quizás ahí se encuentren, reencarnados en dos flores que regalen sentimientos, al final de una raíz, junto al charquito, la anciana y el hombre, el amor y la paz, bajo un sauce cualquiera.
15/2/10
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