Y tengo que ocuparme de mi, y de mis fantasmas, y de mis mecanismos, y de mis costumbres, y de mis miedos, y de mis trabas.
¿Bajo que adoquín del alma podría uno esconder un pagaré de problemas con destino y proveniente de uno mismo?
Y sabia que si lo hacia por vos, si te lo decía, si me leías, me ibas a golpear, y me abrazaste.
Deje de hacerlo por vos, para hacerlo por nadie, para no hacerlo.
Quizás un día, en algún concierto de silencio interno, pueda llevar a cabo un plan, y un B, y un C.
Ese día prometo comunicaré, levantaré banderas en mi espalda y lo expresaré con todo mi rostro y cuerpo, para que todos sepan que lo hago por mi.
Y el día que así me veas o así me leas, quizás me abraces, pero me pegaste un golpe. Uno de esos golpes que se agradecen y hacen falta, esos que sin decir nada transmiten, a pesar de ser un golpe, una esperanza enteramente renovada.
Pero la idea no es depender de tu golpe o abrazo, sino poder abrazarme y golpearme yo mismo, en ese orden. Pero cuando intento abrazarme, quizás por la lluvia o por mi falta de interés, me resbalo y me pierdo de mis propios brazos.
Pero cuando me pego, calculo, ajusto, y lanzo tremendo golpe, de esos que calan hondo para arrebatarnos la esperanza. Y no solo eso, mi puño resbala y va a parar contra una pared, dejándolo así inútil.
El cuadro final de la situación es mi imposibilidad para abrazarme, el brazo entumecido.
Verán, no puedo acariciarme tampoco, la mano temblorosa, dolida, inmóvil si no fuera por el involuntario tiemble.
Y con el otro brazo, y la otra mano, todo ese grupo, es el único que me queda para escribir y para brindárselo a otro ser.
Algunos se atreven a decir que el espíritu dolido no se refleja en la superficie.
Los que puedan llevar esto a cabo viven como un engranaje, como un mecanismo que desencadena otro, y otro, y otro, y otro.
A eso le escape, a eso le pegue, a mi parte que hacia funcionar la perdición y a la perdición misma.
A no poder gritar.
A todo eso le pegue pero con un solo grupo, tengo el otro para ayudarlo a sanar y que este vuelva a atacar.
No puedo quedarme sin ningún grupo.
¿Qué seria de uno sin escribir?
Ojala seria uno sin el resto.
28/12/09
L
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