lunes, 8 de marzo de 2010

Un día en la vida

-Escenas II-
Ante una adversa atmósfera de oprobio causada por el sonido de un ave en una situación de ignorancia ante el cual el hombre, vestido de sabio, analiza el Fa hasta la excreción de heces de tal plumifero cuando un sabio, vestido de hombre, exclama: "¡Es un pájaro que canta!", casi con tono irritado pero sin perder la calma que le dieron los años.
Más allá de la consideración o conjetura del lector: que esto es una situación absurda narrada por un Rousseau barato, ésto explotó en un escandalo.
El iluminado (hombre-sabio), encolerizado, asalta al ignorante rústico con brillante retórica casi con don de abogado defensor asignado a un culpable. El pueblo estaba espectando tal escena digna de un teatro (no quiero ofender al lector si esto le parece digno del Tony) y, debo confesar, que parecía una dramatización del foro de Roma. Mientrás Platón daba la mejor clase de escatólogia de su vida, Calígula imaginaba lo azul que se veia el pasto y lo negro que se encontraba el sol tirando monosilabos para responderle a Augusto, que dictaba una retórica tan bella que haria llorar a una pez.
El conflicto shakespeareano duró hasta que Kierkegaard no pudo exhalar más un argumento que tenga alguna referencia ingeniosa sobre un autor celebre. La masa quedó extasiada, conmovida, atónita...pero ¿Y qué pasó con ese ignorante, ese rústico, ese superútano sin nombre?
Su ausencia no se notó en lo absoluto, a los pocos minutos del discurso del gran poeta, se esfumó, dejando un papel bastante arrugado en una roca poeticamente situada en el paisaje. El ilustre vencedor del monólogo inspeccionó el pedazo de hoja para solo encontrar nada, el silencio escrito. Nuestro amado Descartés tuvo una epifanía y, a cuestas de la burguesía, no exhaló ni una onomatopeya o suspiro desde aquel entonces, hasta su muerte.
Al día siguiente, otra vez, canta el ave, otra vez, el hermoso analisís de otro erudito y el mismo idiota que exclama: "¡Es solo un pájaro que canta!"

-F

No hay comentarios:

Publicar un comentario