''A sacarse los pantalones'' gritaba un loco en un banco de plaza. ''Inadaptado'' exclamaba un juez en una silla de estructuras.
Empezando como terminan, estas palabras murmuran la historia de un loco. El loco que todos llevamos dentro y el juez al que tememos. Baila la tinta como el loco, aparecen las palabras, independientes, como las locas alegrías.
Quizás todo seria mas fácil y turbio sin estereotipos y sin modas. Sociedad fabricada para crear prejuicios.
¿Quién se atreve a caminar con nada mas que su verdad?. No como una bandera sino como un murmuro para los interesados. Nada de explayarse para los sordos ( no los de sentido sino los de ley ). Veamos quien se saca las bragas ante meticulosos ojos.
Que se levante el que no sude ante una prueba, ante un certificado, muchas sillas de hierro serán necesarias, los demás, que se paren sobre bancos de plaza.
Aquellos con fortaleza escriban recetas para no maniatar sentimientos, que no quede nada reprimido, que se llene de verdaderos locos con verdaderas verdades.
Sencillez, desnudez, no conozco marcas con esas etiquetas, vale recordar que me refiero al loco que llevamos dentro y no a nuestras figuras.
Eso: ''las figuras''. Imagines de una superficie, no existen las cámaras que capturen la esencia, las verdades. Intente escribirlo y no me sirvió hasta mostrarlo, hasta ver la reacción en otro loco.
Esperaba vomitar verdades y termine quejándome.
Mirando hacia mis adentros puedo decir que hay un loco y muchos ''yo''. El que pueda ver al loco que lo cuide, que lo presione, que lo deje ser, que lo desnude, que lo arrope, que lo charle y escuche, que le brinde papel, tinta y tabaco para que escriba su verdad y la publique, no como bandera sino como murmuro.
Reunión de locos ¿Quién se atreve?.
Después de saciar sus mas superficiales necesidades, de subirse los pantalones y tomar el colectivo, uno sabe que lo espera el papel con su cuchillo para cortarnos el cinturón y dejarnos plasmados en la hoja como el loco que somos.
Al polvo, polvo, y a la hoja, verdad.
Así debe ser, así es y sera, así se acabaran los ''yo'' y llegaran los locos, después del polvo, después del mareo.
Un rato al día liberemos al loco, en nuestra intimidad, o con los mas íntimos seres.
Ese loco que patea con el frío y llora bajo el sol, quiere salir a entrar en las yemas de los dedos, que solo le brindan equilibrio a la sangre que dibuja verdades en el papel.
No hacemos nada nosotros, es el loco verdadero.
Un rato al día liberemoslo, veamoslo bailar y jugar, sonreír, llorar, blasfemar y acariciar.
Locos todos los actos, no al ahorro de impulsos, por mas macabros que sean, el loco sabe lo que hace, el loco nos llevara por algún camino de pedacitos de cielo, en ese rato al día, después del polvo y el mareo, como debe ser, como también lo quiere el loco.
Veré, verán, el loco necesita ver la superficie, para saber cuando desnudarse, y así , cuando liberado este, cubrir de deshechos los polvos y los mareos, un día, al rato.
(15/16)/10/09
L
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