lunes, 8 de marzo de 2010

Oniria

Un hombre yerró en un río verde sólido lleno de árboles de agua negra y hojas azules mar profundo en donde las aves debatian los escritos de Voltaire y los zorros tomaban té.

Los hongos bailaban polacas mientran los gusanos tocaban los violines y los escarabajos el piano.

Las luciernagas cantaban folclore mientras las hormigas tarareaban heavy metal.

Las flores vanidosas, las ardillas golosas, el oso perezoso, el camaleón envidioso, la avíspa codiciosa, la rata amorosa y, por ultimo, la serpiente escandalosa.

El hombre se quedó mirando, comiendo pasto como una vaca, ladrando como un perro, limpiandose como un gato, durmiendo como un oso.

-F

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