Hoy escribo con tinta negra, no quiso aparecer la valiente birome azul, ella se lo pierde, por cobarde.
Sentado sobre un almohadón multicolor en mi ventana, le escribo a la hoja sin renglones, a la que parece vacía y mete miedo, pero siempre sutiles se prestan a mis letras estas hojas.
Termotanque, nube, cielo, vista, festines de lo terrenal y lo celestial. Solo eso quedan, festines.
Hoy noche, puedo avistar un festín de sentimientos celestiales y expresiones terrenales, repetitivo soy, y no por eso me voy.
Me voy hacia alguna fantasía porque no aguanto la realidad, porque la abrazo sin mas remedio pero mis glándulas segregan mas saliva cuando la realidad se me enfrenta, y al contrario de escupirla, trago la saliva y espero para saltar.
El día que encuentre mi birome azul, mi coraje y yo vamos a saltar, a saltarle en la cabeza a la realidad, a orinarle la cara y a escupirle las manos, para que no se aprovechen de los sueños de los niños esas manos, que se empapen en saliva y no puedan atrapar un solo sueño. Todos tenemos el derecho y todos fuimos hechos para brillar como niños.
Solo hay que atreverse y saltar, pero ahora nos es necesario la birome, el coraje y el niño, el impulso solo vendrá con el niño y esa facilidad que tienen para saltar.
Les aseguro que le sacaran provecho al salto sea en donde sea que sea la caída, si es que la hay.
Eso si, hay que saber dejar el cuerpo y saltar con todo el espíritu ya que el niño esta dentro nuestro y la birome, la biromes las traerá el coraje.
3/11/09
L
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario