Tengo resuelto como alborotar la economía mundial, sin hablar de papeles, metales o números mentirosos, lo que creo que corresponde es bajarle el precio a los sueños, simplemente que soñar no nos salga tan caro, aunque es mas denso y elaborado el como.
Quizás lo logremos soñando un tilin mas cada uno, bien sabido es que al abundar cualquier cosa, por abstracta que sea, baja su precio, pero no su valor, por eso también quizás escasee el amor.
Rellenemos los vacíos con sueños no cumplidos y habrá mas esperanzas de cumplirlos, no porque estos abunden ni porque sea una regla de tres, sino porque fuimos hechos para dejar florecer la esperanza en base a la seguridad, la ajena o la nuestra.
Una vez desaparecido el dinero de este mundo intercambiaremos sueños, pero solo con el fin de escaparle a la rutina para no volver a caer en la misma tragedia.
Y así andaremos repletos de sueños que nunca caduquen, pocos cumplidos pero ninguno muerto.
Sabremos entonces que todo empezó la primera vez que nos elevamos del suelo, sabremos entonces que todo empezó con una caricia, propia o ajena.
23//11/09
L
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario